|
ALCACHOFA
DE TUDELA
En Navarra, las tierras que constituyen
el llamado valle del Ebro, son zonas productoras de hortalizas y entre las
que tradicionalmente se cultivan alcachofas. Comercializada hasta el siglo pasado en
los mercados locales, la instalación de la industria conservera dio
nuevos estímulos a la expansión de este cultivo.
El agricultor tudelano, tras años de
sucesiva selección, ha dado con la alcachofa conocida como “Blanca de
Tudela”, que se ha constituido en el material de reproducción
vegetativa más utilizada de España.
De hecho, un importante numero de
cultivadores de la comarca producen, además de alcachofas listas para
consumirlas o material para
su plantación.
Según el reglamento de la Indicación
Geográfica Protegida “Alcachofa de Tudela” pertenecen las alcachofas
frescas como en conserva.
La zona geográfica comprende 33 localidades de
la Ribera Navarra.
Características
El origen de esta planta herbacea se
localiza en la cuenca del Mediterráneo.
De la parte central de la planta
se desarrolla el tallo que termina produciendo una cabezuela que
constituye la parte comestible de la planta.
|

|
El cultivo de la alcachofa es anual, la
plantación debe levantarse por completo en verano, meses de julio y
agosto, y sustituirse por una nueva. En cada planta se controla el numero
de yemas, la densidad de plantación y el material de plantación. La
recolección es manual, seleccionando el fruto según su madurez y con una
recogida de intervalos de una semana. Los primeros frutos comienzan a
recogerse en febrero y marzo aunque si se fuerza el cultivo puede
recogerse alcachofas a lo largo de todo el otoño.
Alcachofa en Fresco
Las alcachofas comercializadas en fresco
deben corresponder a las categorías comerciales Extra y Primera, pudiendo
tener dos calibrados: entre 60 a 90 mmm o más de 60mmm.
Las presentaciones pueden ser:
Alcachofas con tallo y hojas. Se venden
por docenas.
Alcachofas sin tallo. La venta se
realiza por kilogramos.
Alcachofa en conserva. Su proceso. Alcachofa en Conserva
Los frutos destinados a la conserva, una
vez seleccionados, pasan al calibrado, operación de gran importancia al
separar las alcachofas en distintos tamaños para ajustar el tiempo del
escaldado. Se realiza introduciendo las alcachofas en agua a hirviendo en
un tiempo que oscila entre dos a siete minutos, enfriándose
inmediatamente después. Tras el pelado o eliminación de las hojas duras,
el fruto se somete de nuevo a una selección, eliminando las dañadas o
rotas, para de nuevo realizar otra clasificación por tamaños. A
continuación se realiza el pesado y envasado y finaliza con la
esterilización en autoclave.
Se comercializan enteras o a mitades y
deben ir siempre en envase de vidrio. Cada envase debe llevar una
contraetiqueta numero con el
símbolo de la Indicación Geográfica Protegida, que certifica su
autenticidad y garantiza el producto.
Controles
Todo producto acogido a una Denominación desde el
cultivo, pasando por la elaboración, envasado y certificación de
producto final son supervisados por los técnicos.
Inspección:
De campo: garantiza el origen del
producto, se comprueba la planta utilizada y el rendimiento obtenido.
De almacenistas: Aseguran que el
manipulado en frescos se corresponde con las especificaciones descritas en
el reglamento.
De industrias: Se inspeccionan las
diferentes fases de elaboración en las industrias controlando que en ningún
momento se emplean correctores de acidez.
Control de calidad del producto
terminado
Los Análisis físico-químicos aseguran
que cumple la norma de calidad de conservas
y que además responde a las características propias de la
alcachofa.
|
Valor nutricional
Tras el agua, uno de los componentes mayoritarios de
las alcachofas son los hidratos de carbono, entre ellos destaca la
presencia de inulina.
Las proteínas están presentes en pequeña proporción,
aunque superior a la que cabria esperar de una verdura. Son ricas en
fibra. Su contenido en vitaminas destaca
la presencia de vitamina B1 y B3.
Y entre los minerales presentes en
su composición destacan el potasio, el sodio y el calcio.
Contiene cinarina, sustancia que estimula la producción
de bilis por las celulas hepáticas y cuya acción también se extiende
sobre las células renales. Por este motivo, esta recomendada para
enfermedades de hígado y vesícula.
Consejos para un correcto consumo
Sus propiedades depurativas y digestivas las hace
ideales para complementar platos muy cargados en grasa, la utilización de aceite de oliva virgen es la mejor
opción. Para la limpieza y cortado es conveniente utilizar
guantes, así evitaremos que las manos se tiñan o ennegrezcan. Para evitar la oxidación de la vitamina C y el
ennegrecimiento de la alcachofa al limpiarla se aconseja utilizar zumo de
limón. Se recomienda utilizar técnicas de cocción rápidas.
|

|
|
www.icannavarra.com
- alcachofatudela@icannavarra.com
|
|